Descubrimiento: Liszt y España por Alberto Cobo Por mis investigaciones musicológicas sobre antiguas obras
musicales españolas, llamemos hasta ahora “raras”, aunque como he evidenciado
en anteriores publicaciones resultan ser “esenciales” para la historia musical
española, y por mi interés en la música de piano de Franz Liszt, no creo
conjeturar nada si anuncio aquí, en este blog de mi página web y a día jueves, 27 de Octubre de 2011, un nuevo descubrimiento, la
primera vez que alguien lo dice (al menos desde que esto sucediese en su
época). En la partitura para piano de Franz Liszt “Romancero
espagnol”, S695, que fue editada/descubierta en el 2009 por la Liszt Society y que
consta de tres partes,
la parte intermedia, que hasta ahora se ha considerado sobre
un tema desconocido, es de mi querido e ilustre maestro Félix Máximo López
(1742-1821) del que yo realizase la edición crítica de su integral para piano
para el ICCMU y grabase en RNE. Concretamente de el “Minuet afandangado con 6
variaciones en Sol menor”. Tema y/o melodía que Liszt adapta a su forma pianística, mucho más deslumbrante. Aunque, lo cierto, y como digo en mi artículo de arriba. Don Félix también se basaba en danzas populares españolas. El Tan-tin-tun, que es la misma melodía que utiliza Liszt y que utiliza López, es una danza de paloteo de Jorcas, aragonesa. Todas estas danzas son anteriores a López, claro está. Ahora bien, ¿cómo llega Liszt al conocimiento de estas melodías populares?, ¿por oirselas a alguien cantar nada más? ¿Cómo escoge Liszt de entre todas las danzas populares españolas -que pueden ser cientos- sólo 6 (diferencio dos tipos de fandangos)? Que yo sepa la constatación más antigua "escrita" que tenemos del tema este en concreto es de F. M. López. Aunque dejo abierta la posibilidad de que en la época de Liszt existiera ya algún tratado/compendio de danzas españolas por algún estudioso. En sus obras “españolas” (no italianas o de influencia
italiana) Liszt se basa en el conocimiento de estas partituras: la folia de España, el fandango (uno en el Romancero, otro en la Gran Fantasía -y un tercero, cortito, al final de la folía en la Rapsodia española-), la
jota aragonesa (un tipo nada más), la cachucha y el Minuet afandangado con 6 variaciones en Sol
menor de F. M. López o "Tantintun". También coincide en su obra “Grosse
Konzertfantasie über Spanishe Weissen”, S.253 la danza de “la cachucha” con
la misma que integra Félix Máximo López en su Ópera “El disparate o la obra de
los locos”, (primera edición realizada por mí). Y me aventuraría a decir, esto ya en un
plano mucho más hipotético, que Soriano Fuertes, o mediante otro tipo de
conducto, informase a Liszt de la
existencia del maestro Ramón Carnicer, al que el historiador Fuertes tenía en
una estima muy alta y le consideraba el candidato ideal para ocupar la dirección
del Real Conservatorio María Cristina (que se inauguró en 1832). Lo digo porque
en el último tramo de la obra “Grosse
Konzertfantasie über Spanishe Weissen”, S.253 de
Liszt, ciertas modulaciones para finalizar llegando al desenlace, me sorprendieron
por la similitud de lo que también ocurre en la Ópera “Laura y D. Gonzalo”
atribuida por mí como el descubrimiento de la Primera Ópera Española (en el concepto de gran ópera) y que
circunscribí en 1840. En 1844 Liszt ofreció 4 conciertos en Madrid, dos en el Liceo
Artístico y Literario, edificio que hoy ocupa el Museo Thyssen, uno en el
Teatro del Circo, que el Marqués de Santillana, convirtió en un teatro
de ópera italiana, y un cuarto en el Palacio Real para la reina Isabel II. Liszt conoció a Mariano Soriano Fuertes
porque éste fue quien le invitó a Córdoba para actuar en el Liceo Artístico y
Literario, cuya cátedra de música ostentaba Don Mariano. Precísamente ahora que brindamos homenaje al bicentenario del célebre compositor y los 125 años de su fallecimiento todavía estamos a tiempo de esclarecer valiosos aspectos relativos a la vida, obra e intereses musicales de uno de los más grandes talentos de la historia. ========================== |



